08 junio 2007

Como turco en la neblina

Copa Libertadores

Boca finalista. Venció al Cúcuta y deberá enfrentar al Gremio de Brasil.

El equipo de Russo logró el obejtivo de ganar y acceder por octava vez en su historia a la final de la Libertadores.
El partido debió demorarse. Arrancó a las 20 cuando estaba pactado a las 19.30, por la presencia de un banco niebla que cubrió la Bombonera en su totalidad, dejando invisibles los arcos y las tribunas mientras que la televisión debió recurrir a planos poco habituales para poder transmitir las imagenes.
Y esto pareció afectar al equipo colombiano. Del calor en el que debió jugarse el primer partido al frío de ayer, y con neblina, pareció dejar invisible el planteo del equipo de Jorge Luis Bernal. Pero Boca se apoyó en el buen funcionamiento de Morel Rodriguez, debió salir en el segundo tiempo tras golpearse al querer despejar la pelota, Riquelme, muchisimo mejor en el segundo tiempo, y de Palermo, quien metió el gol clave y estrelló una chilena en el travesaño. Y fue contundente.
En un principio el cero en el arco de Robinson Zapata parecía inquebrantable, pero a los 44 del primer tiempo Riquelme mostró su calidad, mostró como se le debe pegar a la pelota. Y de tiro libre, por encima de la barrera, al palo izquierdo del arquero que inutilmente se estiró, mostró el camino.

Antes lo había sufrido Boca, cuando Rubén Bustos por el mismo recurso reventó el travesaño de un Caranta que en medio de la neblina sólo debió escuchar el clank.
Para el segundo tiempo se vio un Boca que salió decidido a lograr la clasificación; Riquelme se movió más, Palacio pareció despertarse e incluso Cardozo, de malos partidos ultimamente, pareció recordar como jugaba escasos 4 partidos atrás y un Palermo que sacó esa chapa de goleador que conquistó a fuerza de goles importantes.
Bien anulado un gol a los 5 minutos, por la intención de participar de un Palermo adelantado, tras un remate de Neri. Hasta que volvió a aparer Riquelme. Un corner desde la derecha que salió despejado a su posición, Riquelme que lo volvió a tirar al primer palo, el defensor que pifió y le salió un centro hacía atrás que capitalizó de excelente manera Palermo.
De ahí en más Boca se replegó y quiso, con el ingreso de Battaglia retener más la pelota y moverla hacía los costados. Y el cinco que volvía a jugar en un torneo internacional importante tocó dos pelotas; la primera la dejó corta para el cata Díaz, y la jugada casi termina en gol, y la segunda fue un cabezazo de pique al suelo, tras un corner de Riquelme, que marcó el definitivo 3 a 0. La clasificación se había consumado.
El Cúcuta con más orgullo que ideas siguió atacando y Caranta, que no había tenido una noche inquieta más allá del tiro libre, debió esforzarse para tapar una pelota de gol. Clara. Se lo exigió una vez y respondió. Si el uno no hubiera tirado al corner la pelota el gol se hubiera complicado la clasificación, pero como en la historia escrita no hace mucho, Boca en estos partidos tiene arquero. Y está vez, la octava, no fue la excepción.
Boca es finalista y Russo tras dar un paso como Benitez dio el segundo como Bianchi. Habrá que esperar al miércoles 13 a las 21.45, en la Bombonera, si el equipo de Russo sigue imitando al del Virrey.

07 junio 2007

Fiebre

Torneo Clausura 2007

Largas colas e inconvenientes para conseguir una entrada.



Los hinchas de San Lorenzo están con la fiebre bien alta y no por la emoción que causa la campaña del equipo de Ramón, el cual está a un paso de ser el mejor del torneo y cortar una sequía de más de diez años a nivel local.
Sino por la falta, y mal manejo, de entradas para ver el partido del domingo en el cual los cuervos enfrentan a Arsenal.
Es una historia repetida.
No es nuevo que un equipo que está por coronarse campeón adorne sus últimas fechas con este circo. Y en gran parte por culpa de los dirigentes.
Las entradas de favor, las entradas a los grupos que manejan tours por las canchas - como Boca - para presenciar un partido clásico, las entradas a los barras, las entradas a los conocidos, hijos y amigos.
Nunca alcanzan. Y a pesar de esto la cancha explota.
Sin embargo, es el hincha el que siempre paga y nunca la entrada; se queda afuera, lo ve por televisión en un bar. Sin ser tenido en consideración por quienes buscan lucrar con los colores.
Hoy San Lorenzo; ayer Boca, mañana no se sabe.

Estás imagenes corresponden a la entrada del local que se encuentra sobre Avenida de Mayo al 1373 y en cual se suponía venderían entradas. Esto no pasó. Por la mañana eran más hinchas que policías, por la tarde más policías que hinchas, que a gritos pedían la presencia de algún directivo santo - de los que ya casi no quedan- que de las explicaciones.
A las 18.35 un hombre con un megafono anunció que no quedaban más entradas. Lo demás es previsible.
Y eso que las ventas fueron sólo de plateas; ¿qué pasará el sábado cuando a las 10 se pongan en venta en la cancha de San Lorenzo las populares?.