Copa Libertadores
Boca finalista. Venció al Cúcuta y deberá enfrentar al Gremio de Brasil.
El equipo de Russo logró el obejtivo de ganar y acceder por octava vez en su historia a la final de la Libertadores.El partido debió demorarse. Arrancó a las 20 cuando estaba pactado a las 19.30, por la presencia de un banco niebla que cubrió la Bombonera en su totalidad, dejando invisibles los arcos y las tribunas mientras que la televisión debió recurrir a planos poco habituales para poder transmitir las imagenes.
Y esto pareció afectar al equipo colombiano. Del calor en el que debió jugarse el primer partido al frío de ayer, y con neblina, pareció dejar invisible el planteo del equipo de Jorge Luis Bernal. Pero Boca se apoyó en el buen funcionamiento de Morel Rodriguez, debió salir en el segundo tiempo tras golpearse al querer despejar la pelota, Riquelme, muchisimo mejor en el segundo tiempo, y de Palermo, quien metió el gol clave y estrelló una chilena en el travesaño. Y fue contundente.
En un principio el cero en el arco de Robinson Zapata parecía inquebrantable, pero a los 44 del primer tiempo Riquelme mostró su calidad, mostró como se le debe pegar a la pelota. Y de tiro libre, por encima de la barrera, al palo izquierdo del arquero que inutilmente se estiró, mostró el camino.
Antes lo había sufrido Boca, cuando Rubén Bustos por el mismo recurso reventó el travesaño de un Caranta que en medio de la neblina sólo debió escuchar el clank.
Para el segundo tiempo se vio un Boca que salió decidido a lograr la clasificación; Riquelme se movió más, Palacio pareció despertarse e incluso Cardozo, de malos partidos ultimamente, pareció recordar como jugaba escasos 4 partidos atrás y un Palermo que sacó esa chapa de goleador que conquistó a fuerza de goles importantes.
Bien anulado un gol a los 5 minutos, por la intención de participar de un Palermo adelantado, tras un remate de Neri. Hasta que volvió a aparer Riquelme. Un corner desde la derecha que salió despejado a su posición, Riquelme que lo volvió a tirar al primer palo, el defensor que pifió y le salió un centro hacía atrás que capitalizó de excelente manera Palermo.
El Cúcuta con más orgullo que ideas siguió atacando y Caranta, que no había tenido una noche inquieta más allá del tiro libre, debió esforzarse para tapar una pelota de gol. Clara. Se lo exigió una vez y respondió. Si el uno no hubiera tirado al corner la pelota el gol se hubiera complicado la clasificación, pero como en la historia escrita no hace mucho, Boca en estos partidos tiene arquero. Y está vez, la octava, no fue la excepción.
Boca es finalista y Russo tras dar un paso como Benitez dio el segundo como Bianchi. Habrá que esperar al miércoles 13 a las 21.45, en la Bombonera, si el equipo de Russo sigue imitando al del Virrey.







